Análisis Película de Orgullo y Prejuicio
Jane Austen
Novelista
16 de diciembre de 1775 – 18
julio 1817
Periodo de la Regencia
Romanticismo
Romanticismo:
Movimiento cultural y político del siglo XVIII, Reacción revolucionaria contra
el Racionalismo de la ilustración y el clasicismo, donde se tiene como base los
sentimientos, libertad
Otras obras:
-
Sentido y Sensibilidad
-
Persuasión
-
La abadía de Northanger
Orgullo
y Prejuicio
Es una verdad
universalmente reconocida que Jane Austen es una fuente inagotable de estudio y
su influencia va más allá de la literatura. A través de las adaptaciones
fílmicas de su obra, conocemos las historias que esta autora creó en el siglo
XIX y, en numerosas ocasiones, sus novelas continúan inspirando relatos
cinematográficos en los que se adaptan sus historias a contextos culturales y
axiológicos actuales de gran diversidad. La novela Orgullo y Prejuicio fue
creada en 1813 y desde la aparición del cine se han realizado once adaptaciones
clásicas (aquellas que son fieles a la esencia que la autora le confirió en su
creación) sobre la historia protagonizada por Fiztwilliam Darcy y Elizabeth
Bennet; pero, también existen adaptaciones teatrales, referencias en dibujos animados,
en series y en películas, trabajos literarios y adaptaciones postmodernas, que
son las que se abordarán en este trabajo. Las adaptaciones postmodernas nos
ayudan a replantearnos el período decimonónico de Austen “como etapa de la
historia y como ámbito cultural y literario pareciendo ser una respuesta a la
nueva concepción postmoderna del discurso histórico”. De esta manera, este nuevo
enfoque permite mayor libertad para interpretar el contexto donde se inscribió
la novela original, siendo adaptada a una nueva concepción cultural e
histórica. Estas adaptaciones postmodernas son menos realistas y se alejan de
la fidelidad respecto a la novela, pero reconocen la distancia histórica que
les separa del original. La interpretación contemporánea que se hace de los
personajes de la novela redefine sus caracteres y sus comportamientos. Esta
falta de realismo y fidelidad se debe a que el discurso postmoderno no se toma
en serio la narración literaria y recurre al humor, a la parodia, al absurdo o
a la intertextualidad para relatar la historia. La Postmodernidad juega con un
referente previo existente, como es la novela original, reelaborando ese texto
que ya existe, confiriéndole un nuevo significado y tendiendo, por tanto, hacia
la infidelidad con respecto al original. El texto postmoderno adaptado no busca
la integración de la historia, la síntesis de la misma o la totalidad de lo
narrado; no busca fidelidad ni coherencia, sino una interacción y una mezcla de
los dos textos. La Postmodernidad cuestiona todos los principios esenciales de
la Ilustración: las jerarquías del conocimiento, del gusto y de la opinión, y
se sustituye el libro impreso por la pantalla de televisión, pasándose de la
palabra a la imagen. Aunque lo postmoderno surge como un rechazo a lo moderno,
no implica, sin embargo, un rechazo a todo lo heredado de la modernidad. A
pesar de que la postmodernidad se aísle de su pasado inmediato ha establecido
unos mecanismos que favorecen una lectura crítica sobre los modelos canónicos,
hegemónicos y dominantes propios de la modernidad. Así, el postmodernismo
artístico rechaza el elitismo burgués, la presuntuosidad del modernismo, el realismo,
la mímesis, las formas narrativas lineales, combinando formas culturales de
distintas clases sociales en una estética plural y popular. Este movimiento
aboga por la hibridación de formas, de géneros, de estilos culturales o de
periodos temporales, además de por la descontextualización y re
contextualización de estilos arquitectónicos, artísticos y literarios. En este
trabajo se analizará la adaptación postmoderna Persiguiendo a Jane Austen que
toma como base la historia y los personajes de la novela Orgullo y Prejuicio de
Austen y los adapta a los valores culturales, sociales y políticos de nuestra
sociedad contemporánea












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